Sant Francesc de s’Estany es un pequeño núcleo poblacional situado junto a los estanques salineros, donde se ubica una pequeña plaza y una iglesia de idéntico tamaño, construida en el siglo XVIII para atender a los trabajadores de la sal. Es un templo sencillo y recoleto, que en la fachada luce el escudo real tallado en piedra. A su lado, en la casa parroquial, se ubica el Centro de Interpretación de Ses Salines, desde cuyo interior también se puede acceder al templo.
A poca distancia, camino a los estanques de ses Salines, se ubica una llamativa escultura en bronce de un salinero, homenaje a los trabajadores que durante tanto tiempo extrajeron y transportaron la sal sobre sus espaldas. Es obra del artista ibicenco Pedro Hormigo.
En este entorno se celebran fiestas populares coincidiendo con la festividad de Sant Francesc, el 2 de abril, y con motivo de eventos culturales como el ciclo Música y Patrimonio o la Fira de la Sal.
