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Joan F. Ribas

¡Fin de fiesta con Larry Campbell, Teresa Williams & Bluesmàfia!

Ayer tuvo lugar otra de esas noches inesperadas que solo pueden ocurrir en Ibiza y que un pequeño grupo de privilegiados tuvo la suerte de disfrutar, por iniciativa del músico Miquel Prats Botja, quien todos los veranos improvisa alguna de estas situacionea insólitas. Ésta, sin embargo, alcanzó cotas inéditas de emoción. En una finca de Sant Jordi, bajo las estrellas, frente a la antigua casa y junto a las tomateras del huerto, la banda local Bluesmàfia y el grupo de Larry Campbell y Teresa Williams, que la jornada anterior había ofrecido un recital apoteósico en el Auditorio Caló de s’Oli, dentro del Sol Post a s’Oli Fest, ofrecieron otro concierto memorable, que culminó con las dos formaciones juntas sobre el escenario.

Foto: Joan F. Ribas

Tras disfrutar de la gastronomía ibicenca en un conocido restaurante de pescado de la costa de es Cubells, el grupo norteamericano se desplazó a la hacienda, donde los técnicos ya habían preparado el escenario y los equipos de iluminación y sonido. Probaron, se encerraron en una estancia como en la jornada anterior para calentar las voces, y lo que el público, avisado en el último momento del acontecimiento y su ubicación, esperaba que iba a ser un ligero divertimento, se convirtió en un concierto completo, con el mismo número de canciones que la noche anterior, aunque con ligeros cambios en el repertorio.

Mientras Larry Campbell, Teresa Williams, el bajista Brandon Morrison y el batería Justin Guip se preparaban para la que se avecinaba, Bluesmàfia Acústic ofreció una selección de canciones, con Miquel Prats Botja (guitarra y voz), Montse Llaràs (ukelele y voz), Víctor Gresely (teclados) y Dennis Herman (dobro). Ofrecieron cuatro temas de folk clásico americano, en línea con el repertorio habitual del grupo invitado, cediéndole a continuación el escenario.

Repasaron prácticamente todos los temas de la noche anterior y volvieron a emocionar a los treinta o cuarenta asistentes, que se encontraron con un recital con todas las de la ley, absolutamente profesional y cargado de feeling y emotividad. Tocaron temas propios, como ‘Surrender to Love’, la magnífica ‘Angel of Darkness’, ‘Midnight Highway’ y la hermosa balada ‘When I Stop Loving You’. También homenajearon a Levon Helm con ‘Poor Old Dirt Farmer’ y a The Band con ‘Long Black Veil’, el clásico del country que popularizó Johnny Cash y que también versionó el legendario grupo de Robbie Robertson y Levon Helm en su primer e histórico álbum, Music From Big Pink (1968).

Incluyeron, asimismo, canciones compuestas por amigos y compañeros de escenario habituales, como ‘I Love You’ (Julie Ann Miller) y ‘Darlin’ Be Home Soon’ (John Sebastian), y grandes clásicos del folk americano, como ‘Let Us Get Together’ (reverendo Gary Davis), ‘You’re Running Wild’ (The Louvin Brothers) o la instrumental ‘Caravan’ (Duke Ellington).

Para la última canción de este improvisado show, se incorporaron al escenario los cuatro integrantes de Bluesmàfia y, todos juntos, versionaron ‘Oh, Sweet Mama’, la canción que la noche anterior había ofrecido al público de Caló de s’Oli como bis la banda americana en solitario. Un tema folk de los años treinta, que compusieron y grabaron a dúo Bill Cox y Cliff Hobs, y que posteriormente Grateful Dead y el propio Levon Helm rebautizaron como ‘Deep Elem Blues’. Los ocho músicos lo bordaron.

Tras el concierto, los asistentes tuvieron la oportunidad de compartir un tiempo de charla con los artistas, que hoy parten hacia Galicia para seguir su gira europea, que los lleva primero a Galicia y después a Noruega, para regresar finalmente a los Estados Unidos, donde seguirán de escenario en escenario junto al gran guitarrista australiano Tommy Emmanuel, también característico por el estilo fingerpicking.

Una noche extraordinaria, por inesperada y por la gran calidad de esta banda, que ha marcado un antes y un después en la historia musical de Caló de s’Oli y también de una finca de Sant Jordi donde ya habían ocurrido cosas realmente especiales, pero no a este nivel. De nuevo, hay que darles las gracias a Miquel por hacerlo posible y a Montse Llaràs por la hospitalidad. A ver qué improvisan el verano que viene porque han dejado el listón muy alto.

A continuación, una galería de imágenes de Joan F. Ribas: