Andrés Coll Cosmic Trio lanza ‘Ride to Heaven’, su disco más espacial
Andrés Coll Cosmic Trio acaba de lanzar un álbum espectacular de música contemporánea, bajo ese estilo propio que el joven músico ibicenco denomina “Avant-Groove”. El trabajo lo ha bautizado Ride to Heaven y coincide con el nombre de su último tema, que por cierto viajó al espacio a bordo de la nave Artemis II, que despegó el pasado 1 de abril desde Cabo Cañaveral (Florida), con destino a la luna, con el objetivo de fotografiar y documentar su cara oculta.
“Cuando el destino llama, debemos ir a por él”, ese es el espíritu que hay detrás del título Ride to Heaven, según explica el propio artista. De principio a fin, estructurado como una obra dramática, el álbum se desarrolla como una odisea musical y espacial, a través de temas humanos y universales como el coraje, la llamada de la naturaleza, la esperanza, las despedidas y el espíritu de aventura. Nada más indicado para acompañar como banda sonora en el viaje a los astronautas que vivieron esta última misión espacial. Acompañado por Mateusz Smoczyński y Ramón López, el trío presenta un sonido flotante y etéreo, que invita a cabalgar hacia el destino con alegría y valentía, abrazando sin miedo la vida.
“Las piezas anteriores del álbum son las experiencias y los pasos previos que da el protagonista ubicuo de esta historia para aceptar su destino y lanzarse a él. Digo ubicuo porque puede entenderse tanto como el oyente que se identifica con el protagonista, como un personaje ficticio en tercera persona. Esta idea se toma de los muchos mitos que han desarrollado las culturas de todo el mundo, como ‘La Odisea’ de Homero, ‘Orfeo en los Infiernos’, ‘La epopeya de Gilgamesh’ y, más recientemente, ‘2001: Una odisea del espacio’. También se encuentra en filosofías como la de los estoicos y J. Krishnamurti”, explica Coll.
En la grabación, realizada el 17 y 18 de mayo de 2025, Andrés interpretó la marimba, el piano y las castañuelas ibicencas, mientras que Mateusz se ocupó del violín y el violín barítono, y Ramón de la batería y la tabla. El proceso tuvo lugar en Polonia, en el Studio Tokarnia 2.0, situado en la localidad de Nieporet, que es propiedad de Jan Smoczynski, hermano de Mateusz, que además ejerció como técnico de grabación. Se utilizó un piano centenario de la casa Steinway, que había permanecido durante casi toda su vida en la Ópera de Varsovia, hasta que fue adquirido por el estudio.
La mezcla y masterización la hizo Klaus Scheuermann, del estudio 4Ohm de Berlín, junto al que Andrés Coll permaneció cuatro días trabajando en el resultado final. Klaus es el ingeniero de sonido del prestigioso pianista de jazz Joachim Kühn, con el que Andrés también grabó un álbum y con el que mantiene una sólida amistad desde hace años.
El disco ya está disponible en las principales plataformas de música por streaming y además puede adquirirse en formato físico (compact disc y vinilo), en la Sombrerería Bonet de Ibiza capital, que es propiedad de la familia de Andrés.
Andrés Coll (Ibiza, 2000) es un polifacético intérprete de marimba y piano que combina un agudo y amplio sentido musical, con una virtuosa técnica interpretativa y un estoico compromiso con el arte. Desde su infancia, como miembro de un grupo folclórico local, tomó conciencia de los profundos y amplios orígenes de la música de su tierra natal.
Coll maduró discretamente hasta convertirse en intérprete, compositor e investigador, orientándose a la cruzada de la música primigenia, el folklore, Bach, Bartók, la música contemporánea, el jazz moderno y la improvisación libre. Su mente abierta, su sentido de la calidad y su actitud sin complicaciones lo convierten en un colaborador frecuente de la élite musical.
Bajo la tutela del legendario pianista Joachim Kühn, Coll se desarrolló y maduró rápidamente a una edad muy temprana. Al frente de dos proyectos clave, Andrés Coll Cosmic Trio y Andrés Coll Odyssey, explora los sonidos de su tierra natal a través de una improvisación audaz y expresiva, así como en sus actuaciones en solitario, en las que demuestra un excelente virtuosismo con la marimba, así como pianista y percusionista. Se le considera una nueva voz en el jazz europeo, revolucionando la escena con su alegría juvenil y desenfrenada de tocar.
En cuanto a la formación Andrés Coll Cosmic Trio, ésta se dedica a fusionar tradiciones musicales profundamente arraigadas con la improvisación audaz, más allá de los géneros. A sus tres integrantes habituales suman colaboraciones como las de Pharoah Sanders, Archie Shepp y Rashied Ali. Su nuevo sonido, el denominado “Avant-Groove”, combina la libertad expresiva de la vanguardia con las bases rítmicas de los sus países de origen de sus tres componentes. Desde España hasta Polonia, canalizan siglos de tradición en una música cruda, expresiva e inconfundiblemente moderna: una nueva ola en el jazz europeo.
Chema García Martínez, prestigioso crítico musical, habla así de Andrés Coll tras la publicación de este nuevo trabajo: “Andrés transita los inframundos imaginando futuros; un ir y venir entre la tierra (Ibiza) y el cosmos (la vanguardia). Alérgico a las etiquetas, ha creado la suya propia para definir su música: “avant-groove”, entendámonos. Veinticinco años después de venirse al mundo, Coll emerge cual ave Fénix para presentar su nuevo disco, escrito en primera persona: una suerte de crónica de viaje iniciático, bañado en un misticismo peculiar y más vivencial que literario; la extinción del “yo” y el renacer en la Luz. Un cabalgar indomable a través de la oscuridad hacia el destino. El grado de compenetración entre Andrés, Ramón y Mateusz produce escalofríos: son unidad de destino en lo universal, un todos para uno y Andrés Coll para todos”.
