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Joan F. Ribas

¡Ambientazo y sobredosis de rock americano en el RIF!

El auditorio Caló de s’Oli vivió este sábado una jornada espectacular, con la V edición del Rock Island Festival, certamen de rock americano organizado por el Ayuntamiento de Sant Josep y la Asociación Cultural Great River Road. El concierto acabó por todo lo alto, con las gradas llenas, gente bailando desenfrenadamente frente al escenario, los puestos de comida y bebida con las existencias prácticamente agotadas y, sobre todo, con la sensación generalizada, y así lo traslucían los comentarios, de haber vivido una gran jornada musical, con cuatro bandas que bordaron su repertorio y emocionaron al público por su calidad e intensidad.

La organización estableció como prioridad que se cumpliera el horario a rajatabla, con el objetivo de acabar de día y que todo estuviera a punto para el concierto del ciclo ‘Dies Musicals’ del Consell Insular, que a las 20,30 horas estaba previsto celebrarse en el escenario interior, con el grupo de jazz latino Half Blood Trio. Las pruebas de sonido comenzaron con algo de retraso, pero las bandas lo fueron compensando y, tal y como estaba previsto, Betterman DJ se puso a calentar motores con su rock eléctrico y contundente, como es habitual en este festival.

Cuando la primera banda se subió al escenario, el público, poco acostumbrado a llegar tan pronto a Caló de s’Oli, aparecía con cuentagotas. Soul Doctor, la banda ibicenca formada por Matteo Crocetti, destacado guitarrista y voz principal con un ‘feeling’ asombroso; Gabriel de Miranda, zurdo que realiza punteos a una velocidad endiablada sobre una guitarra de diestro; Matthaüs Ullrich, gran bajista y magnífico cantante con unos agudos impresionantes, y Alain Ladrón de Guevara, maestro cubano de la batería con una técnica depurada, volvieron a dejar al público con la boca abierta.

Soul Doctor. Foto: Joan F. Ribas

Algunos integrantes de las tres bandas bilbaínas que vendrían después y que se habían quedado en el auditorio para disfrutar del concierto tras las pruebas de sonido comentaban lo sorprendidos que estaban por el espectáculo de Soul Doctor y decían que no es fácil lograr que una banda suene así de potente y nítida. Ofrecieron el mejor arranque y el público, que no dejaba de ampliarse, gozó intensamente con sus versiones de Terence Trent d’Arby, Seal, Rai Thistlethwayte y otros maestros del soul y el funky. Siempre es un privilegio gozar con esta banda de maestros, habituales del Teatro Ibiza.

La siguiente formación subió al escenario sobre las 14,30 horas, ya con el graderío con muchas ganas de fiesta tras el recital de los ibicencos y bien dispuesto para la sesión country que estaba por llegar. Arnay & The Honky Tonk Losers suenan como salidos del propio Nashville y con siete personas sobre el escenario ofrecieron un sonido espectacular, plagado de matices y florituras.

Arnau & The Honky Tonk Losers. Foto: Joan F. Ribas

Interpretaron canciones propias, creadas por el conocido cantante y guitarrista acústico Arnau Coderch, antiguo líder de la formación The Wilder Company y que ha pasado buena parte de su vida tocando country por el mundo, incluida una etapa en Austin (Texas), así como versiones de clásicos del country que acabaron derivando hacia un sonido más actual, a lo Blackberry Smoke. Arnau estuvo acompañado por el gran guitarrista de blues Ibai García, que acaba de lanzar un impactante álbum de blues eléctrico; Pedro Larrauri al bajo y el contrabajo; Íñigo Elexpuru a la batería; Leire García, a los coros y la percusión; Israel Santamaría a los teclados y, finalmente, Aleix Garriga a la pedal steel guitar, singular instrumento que aún no había pisado el escenario de Caló de s’Oli y que se trajo de Barcelona en el ferry para sonar de muerte. Un verdadero espectáculo que incluyó los temas de su reciente EP First of All, que el público tuvo oportunidad de adquirir y llevarse a casa en el puesto de merchandising, donde también se ofrecían productos de las otras bandas.

Pasaban tan solo unos minutos de las 16 horas, cuando Gonzalo Portugal y su banda tomaron el relevo, para deleitar a los presentes con un concierto de rock puro y eléctrico, a lo Jeff Beck o Rory Gallagher, en el que la guitarra de Portugal, un verdadero maestro, cobró buena parte del protagonismo. El líder de la formación había aparecido por las pruebas de sonido con una camiseta del Athletic Club de Bilbao, que por la noche se jugaba la Copa del Rey contra el Mallorca. Tal vez Gonzalo es supersticioso y pensara que si lo daba todo en el escenario su equipo se llevaría la victoria, o tal vez siempre lo hace, pero el caso es que así ocurrió y fue apoteósico.

Gonzalo Portugal. Foto: Joan F. Ribas

Portugal es uno de los cantantes y guitarristas más valorados del norte de país y lleva toda una vida cosechando premios. Tras 16 años al frente de la gran banda Last Fair Deal, con tres álbumes a sus espaldas y otras muchas colaboraciones de estudio con artistas de todo el país, emprendió una carrera en solitario. Sobre el escenario presentó el primer resultado de esta nueva aventura, el EP On My Way, acompañado de Mikel Azkargorta (bajo), Aritza Castro (batería) e Israel Santamaria (teclado y voz). Este último hizo doblete, ya que acababa de actuar también con Arnau Coderch y su grupo. Coderch, por cierto, fue también batería de The Renegados, la última banda de la tarde, así que resulta fácil establecer la conexión y complicidad entre las tres bandas y el buen rollo y feeling que se produjo durante el concierto y la convivencia. Como publicó el batería ibicenco Jordi J. Canals en su perfil social, la guida del pastel fue una preciosa versión del ‘Everybody’s Talkin’ de Harry Nilsson, que nos dejó con sin palabras.

El colofón llegó con The Renegados, que tal y como intuía el público, ayudado por el look de los integrantes de la banda, como si los hubiesen arrastrado desde el Laurel Canyon de los setenta con una máquina del tiempo, sonaron como una especie de cruce entre Led Zeppelin, Black Sabbath y Thin Lizzy. Es una de esas bandas que practican un rock crudo y sin aditivos y que ya llevan editados tres EP: Dead Man’s Hands (2019), Desde el agujero (2022) y En la tierra de la serpiente y el rifle (2023).

The Renegados. Foto: Joan F. Ribas

Alternaron versiones en inglés con canciones en castellano, siempre con una característica común: sonido eléctrico, distorsión, punteos doblados, armonías vocales… En definitiva, puro hard con un toque americano sureño. Formaron la banda Mick Mcguire (guitarra y voz), Hal Marston (guitarra), Dave Duffy (bajo) y Wild Arny (batería), que son los apodos que prefieren usar y con los que nos quedamos. Estuvieron fantásticos y ofrecieron una lección de rock and roll que enfervorizó al público que llenaba el recinto.

Eran poco más de las 19 horas, cuando la música en vivo terminó, quedando Betterman DJ para rematar la faena, con una sesión que no dejó que la fiesta decayera en ningún momento. De hecho, en la hora posterior al concierto la densidad humana en el graderío de Caló de s’Oli y muy especialmente junto a la barra del bar se mantuvo prácticamente en los mismos términos.

Betterman Dj. Foto: Joan F. Ribas

Gran trabajo de los Food Trucks de Sa Trugeta y compañía, que atendieron con rapidez al público evitando largas esperas, excelente sonido el de la empresa Ibiza Pro DJ y qué buen augurio el cartel creado por Ricard Bofill (Ric Jazzbo), una auténtica obra de arte. También hubo mercadillo y venta de vinilos. Fue, sin duda, una gran jornada de conciertos que augura larga vida al Rock Island Festival.

La ‘Bilbao Connection’ acabó revelándose como una gran idea, ya que al traer a un grupo de músicos que ya se conocían entre ellos, se generó una atmósfera muy especial durante todo el fin de semana. En los anteriores RIF ha habido grandes grupos y momentos apoteósicos, pero también algún que otro momento más discreto. Ha sido el primer año en que todas y cada una de las bandas estuvieron excelentes, desde el primer instante hasta el último.

Para acabar, una galería con más fotos de Joan F. Ribas:

Cartel original del V Rock Island Festival, obra del ilustrador Ricard Bofill (Ric Jazzbo)